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Las cifras de reciclaje en la UE

Las cifras de reciclaje en la UE

El reto de cómo generar menos residuos y cómo reciclarlos cuando no se pueden reutilizar, es directamente proporcional a la actividad industrial y al consumo de un país, como demuestra el estudio realizado por Eurostat.

Pero antes hay que hacer una primera parada: qué son los residuos. Tal como recoge la ley Directiva 2008/98/CE  son “cualquier sustancia u objeto del cual su poseedor se desprenda o tenga la intención o la obligación de desprenderse” y pueden representar una gran pérdida de recursos. Además, su gestión y eliminación puede tener un impacto medioambiental importante y tanto los vertederos como la incineración han demostrado no ser soluciones medioambientalmente viables.

El reciclaje es el paso final en la cadena de fabricación/consumo. Pero antes de llegar aquí hay que procurar reducir el consumo de materias primas y de fuentes de energía, especialmente las fósiles. Por ello, el objetivo de las políticas de gestión de residuos de la UE es reducir su cantidad y, cuando su generación sea inevitable, promover los residuos como recurso y lograr niveles más elevados de reciclado y eliminación segura de desechos.

¿Qué actividades contaminan más en Europa?

De acuerdo con Eurostat, la construcción contribuyó con un 34,7% del total en 2014, seguida por de las actividades extractivas (28,2 %), la industria manufacturera (10,2%), los servicios de agua y residuos (9,1%) y las viviendas (8,3%). El 9,5% restante correspondió a residuos procedentes de otras actividades económicas, principalmente servicios (3,9 %) y energía (3,7 %).

El plástico, uno de los principales problemas

Los plásticos (y microplásticos) son uno de los grandes desafíos a los que se enfrenta el planeta. Las cifras no dejan lugar a dudas: la producción mundial de plástico fue de 322 millones de toneladas en 2015 y, obviamente, esta cifra está directamente relacionada con la cantidad de residuos plásticos generados.

Según datos de los Estados Miembros, la producción de plásticos procede un 40% de embalaje, un 22% de bienes de consumo y domésticos, un 20% construcción y edificación, un 9% de automoción, un 6% equipos eléctricos o electrónicos y un 3% agricultura.

Si analizamos el tratamiento que reciben estos residuos, podemos ver que un 39% son incinerados, un 31% enviados directamente a vertederos y tan solo un 30% son reciclados. Además, cada añola producción y la incineración de plástico emiten alrededor de 400 millones de toneladas de CO2 en el mundo, lo que se podría reducir con un mejor reciclaje.

A menudo gran parte de estos desechos se enviaban a China, pero en 2018 el gigante asiático anunció la prohibición de la importación de los residuos. Lo hace para aumentar su compromiso con el medioambiente, pero esto le genera a la UE un nuevo desafío.

Ante esta problemática, los eurodiputados respaldaron una propuesta para el reciclaje de todos residuos de embalajes plásticos a partir de 2020. El primer paso para lograr esto es alcanzar un mejor diseño que los haga apto para el reciclaje. Por ello, desde septiembre de 2018, existe un protocolo conocido como Estrategia del Plástico en la UE que pretende incrementar el tasa de reciclaje de los residuos de plástico en la UE.

Residuos eléctricos y electrónicos

Sin duda esta partida de residuos es uno de los que más crece dentro de la U.E., fruto de su poder de consumo y de su modernización continua. Es un tipo de “basura” que puede causar graves problemas sobre el medioambiente y sobre la salud, por lo que la legislación cada vez es más estricta en el uso de materiales peligrosos como el plomo o el mercurio. Desde la UE se insta a la industria a sustituir este tipo de materiales en la medida de lo posible.

El sector de la construcción

Nada más y nada menos que una tercera parte de los residuos de la UE provienen de este sector. Los datos no son nada positivos en este caso ya que la mayoría de los que acaban en el vertedero podrían ser reutilizados. Por esta razón, se publicó ya en 2016 el Protocolo de gestión de residuos de construcción y demolición en la UE. El objetivo es que en 2020 se incremente un 70% la reutilización y el reciclado de estos materiales.

Malos datos en reciclaje de baterías

De la mano de la electrónica y la energía, llega un tipo de residuos que también preocupa mucho a la UE y por ello ha establecido una legislación reguladora . Cada año un total de 800.000 toneladas de baterías de automóviles, 190.000 toneladas de baterías industriales y 160.000 toneladas de pilas entra a la UE. Muchas de ellas no son reutilizadas ni recicladas, lo que se convierte en una sustancia peligrosa para la vida y un verdadero despilfarro económico.

Vidrio, alto grado de reciclaje

Ya en 2014, en todo el continente europeo se reciclaban más de 42.630 millones de botellas y tarros de vidrio al año, lo que supone un ahorro de 23,12 millones de megavatios a la hora de energía y una reducción en las emisiones de CO2 de 7,95 millones de toneladas, según Anfevi.

En 2015  por primera vez Europa se alcanzaba una tasa de reciclaje del 73%, como  revelan las cifras publicadas por la Federación Europea de Envases de Vidrio (FEVE). Con más de 25 mil millones de envases de vidrio reciclados, parece que esta industria apuesta por la economía circular. Aunque se enfrenta a otros retos ya que necesita mejorar su eficiencia energética: es un sector con una actividad muy intensiva en uso de energía. A pesar de ello, durante el periodo de 1990 a 2015, el índice de emisiones de CO2 por tonelada de vidrio fundido ha disminuido en torno al 28,41 %.

Imagen de portada: Viktor Talashuk